Cada cerveza es el resultado del gusto y las experiencias de su fabricante; creaciones personales y únicas que ofrecen una amplia gama de sabores por descubrir. Aquí una pequeña guía para que puedas conocer algunos de los tipos más populares y encuentres la cerveza que más se adapte a las exigencias de tu paladar. (Da click sobre los nombres)
Porter: Es una cerveza muy oscura debido a que se utiliza malta muy tostada. Sabor amargo, producido por el lúpulo, posee un gran cuerpo y su tonalidad varía entre el marrón rojizo y negro. Tiene una cantidad de alcohol de entre el 4% y el 5%.
Brown Ale: El color de esta cerveza varía entre el ámbar y el marrón. Para su elaboración se utiliza malta tostado, lo que le da un sabor con toques de caramelo, nuez y chocolate. Es una cerveza con una amargura media y un contenido en alcohol que oscila entre el 4% y el 5.5%
Pilsen: Estas cervezas claras con tonos de amarillo dorado tienen un contenido en alcohol de entre el 3% y el 5%. Tienen un ligero aroma fresco a lúpulo y tanto el cuerpo con la espuma son ligeros.
Indian Pale Ale: Se trata de una cerveza amarga, pálida, espumosa y con un alto nivel de alcohol, superior al 6%. Su aroma y sabor dulce y maltoso hacen recomendable que se tome fresca pero nunca helada, a una temperatura entre 6º y 8º.
Ale: Fermentada a temperatura elevada, lo que crea compuestos orgánicos que producen una gran diversidad de tonalidades y gustos, predominando los afrutados. Tienen una alta graduación alcohólica, de entre 5 y 6º.
Stout: Las señas de identidad de esta cerveza son su color, entre marrón y negro, producido al estar elaborada con malta tostada, y su cremosa espuma entre blanco y beige. Su sabor es amargo y su aroma es potente, con notas de café, chocolate y regaliz.